La reparación de reductores se realiza según norma y las indicaciones del fabricante, nuestros procedimientos de trabajo indican cada detalle del proceso, diseñado para garantizar precisión, confiabilidad y trazabilidad en cada etapa:
Recepción del equipo, revisión del historial operativo y diagnóstico preliminar mediante análisis visual.
Desmontaje completo con registro técnico y fotográfico.
Control metrológico y ensayos no destructivos para verificar el estado de engranajes, ejes, carcasas y sellos.
Rectificación de superficies de contacto, metalizado y tratamientos de recuperación, fabricación de repuestos cuando el desgaste excede los límites de reparación.
Reensamblaje con tolerancias certificadas, verificación de backlash y ajustes según especificaciones del fabricante.
Ensayos de vibración espectral (FFT) y termografía infrarroja para confirmar estabilidad, precisión y ausencia de defectos residuales.
Entrega del reductor con dossier de calidad, documentación técnica y registro digital completo del proceso.
En nuestro taller en Antofagasta, con infraestructura especializada para reparaciones y pruebas de funcionamiento.
En planta o en faena, cuando la continuidad operacional requiere intervención en terreno.
Nuestro objetivo es reducir tiempos de detención y costos, asegurando que el equipo vuelva a operar en el menor plazo y con máxima confiabilidad.