Recepción del equipo, revisión del historial de operación y diagnóstico preliminar mediante inspección visual y análisis de sellos y lubricación.
Se realiza el desmontaje completo con registro fotográfico y técnico detallado. Luego, se efectúa el control dimensional de impulsores, ejes, carcasas y sellos, complementado con ensayos no destructivos para identificar fisuras o desviaciones críticas.
Se rectifican superficies de contacto y se aplican recubrimientos o metalizado en piezas desgastadas. Cuando el daño excede los límites de reparación, se procede a la fabricación de repuestos a medida.
Ensamblaje con tolerancias certificadas, ajuste de holguras hidráulicas y verificación de alineación entre impulsor y eje.
Se realizan ensayos hidráulicos para verificar caudal, presión y eficiencia operativa, junto con análisis de vibraciones (FFT) para detectar resonancias o defectos mecánicos. Además, se aplica termografía infrarroja para evaluar el comportamiento térmico bajo condiciones reales de operación.
Documentación técnica completa con dossier de calidad, historial de reparación y ficha digital con código QR para control futuro.
En la reparación de motobombas, nuestro objetivo es minimizar los tiempos de detención y reducir costos asociados, asegurando que cada equipo vuelva a operar en el menor plazo posible y con máxima confiabilidad, garantizando la continuidad de los procesos críticos.